
¿Cómo funciona?
Todos los que estamos ahora en A.A. tuvimos que tomar una decisión crucial antes de que pudiéramos sentirnos seguros en el nuevo programa de vida sin alcohol. Teníamos que afrontar en forma realista y sincera la verdad respecto a nosotros mismos y a nuestro modo de beber. Tuvimos que admitir que éramos impotentes ante el alcohol. Para algunos de nosotros, esa era la proposición más dura que tuvimos que encarar.
Al comienzo de nuestra asociación con A.A., oímos hablar de los “Doce Pasos” de recuperación del alcoholismo. Aprendimos que estos Pasos ofrecían un medio comprobado de ayudar a los alcohólicos a mantener la sobriedad. Vimos que, con el tiempo, mediante “la práctica de los Pasos” comenzamos a aceptar la vida tal como es y a lidiar efectivamente incluso con las situaciones más difíciles, sin que fuera necesario beber. Con el tiempo nos dimos cuenta de que ya no pensábamos tanto en el alcohol, y en el proceso desarrollamos una forma más positiva de llevar adelante nuestras vidas.
Los Doce Pasos de A.A. son un conjunto de principios espirituales. Cuando se practican como una forma de vida, pueden eliminar la obsesión por beber y permitir recuperarse a la persona que padece de alcoholismo.
¿Qué no hacemos?
- No guardamos registros de asistencia ni historiales.
- No estamos afiliados a «consejos» ni a agencias sociales.
- No vigilamos ni tratamos de controlar a nuestros miembros.
- No contamos con anexo, centro de rehabilitación, o clínica.
- No ofrecemos servicios religiosos ni organizamos retiros.
- No hacemos pronósticos ni diagnósticos médicos ni psicológicos.
- No proporcionamos alimentación, ropa, dinero, trabajo, ni demás servicios de asistencia social.
- No ofrecemos servicios de consulta doméstica ni profesional.
- No aceptamos dinero por nuestros servicios, ni contribuciones de fuentes no-AA.